Rohdetherm

Templado

Según la norma DIN 17014, el templado se define como sigue: Enfriamiento desde una temperatura por encima de los puntos de conversión A3 y A1 con tal velocidad que se produce en la superficie o en forma penetrante un aumento considerable de la dureza por la formación de martensita. El calentamiento debe efectuarse a una temperatura or encima de los puntos de conversión Ac1 o Ac3 y el enfriamiento desde una temperatura por encima de los puntos de conversión Ar3 o Ar1. El templado consiste en un calentamiento, un mantenimiento prolongado de las piezas a una temperatura de templado y el enfriamiento rápido subsiguiente. Por el templado, el acero obtiene una estructura martensítica. La dureza que puede conseguirse depende en primer lugar del contenido en carbono y en segundo lugar de las dimensiones de la pieza. Para conseguir la dureza máxima en un acero, se requiere por lo tanto un contenido en carburo del 0,8 % aproximadamente. El calentamiento a temperatura de templado debe ser uniforme y consecuente. Por lo general, la pieza precalentada es colocada en el horno de templado que ya acusa la temperatura de temple.

El carbono requerido para el templado se encuentra fijado antes del templado en carburos que requieren ser disueltos por el mantenimiento a temperatura de templado. La solubilidad de los carburos es diferente en función de su composición, contándose los carburos de wolframio y de vanadio entre los difícilmente solubles.
La temperatura de templado de todos los aceros debe estar por lo menos 30 °C por encima del punto de conversión.

Debe prestarse gran importancia al tiempo de mantenimiento de la temperatura de templado. Los tiempos de mantenimiento excesivos provocan modificaciones grandes de las dimensiones y engrosamientos del grano. Por el contrario, los tiempos de mantenimiento muy cortos no bastan para disolver todos los carburos, lo que induce, después del enfriamiento rápido, a una dureza menor. Hoy en día se aplican diferentes técnicas en la práctica. El templado tiene lugar en hornos calentados por corriente o por gas. Otra posibilidad son los baños de sal.
La composición química del acero no debe ser modificada por el templado. Se afirma que el acero debe ser templado en forma neutra. Esto es garantizado por la aplicación de gases protectoras y/o la evacuación del espacio del horno (instalaciones al vacío). Es importante que el potencial de carbono de los gases protectores y los baños de sal sea adaptado al potencial de carbono del material a templar de modo que no haya transmisión de carbono, ni de la pieza al entorno ni al revés. Después del calentamiento debido y del mantenimiento suficiente a temperatura de templado, se enfrían rápidamente las piezas. El enfriamiento rápido tiene lugar en agua, aceite o aire o bien gases (N2, Ar), debiendo elegirse el mejor medio de enfriamiento rápido según el tipo de acero.

Otra posibilidad es el enfriamiento rápido en el baño caliente. En este proceso, las piezas son enfriadas rápidamente en un baño de sal, cuya temperatura es poco mayor al del punto de martensita. En esta temperatura, la pieza se mantiene durante tanto tiempo hasta que haya asumido su temperatura. Luego puede volver a enfriarse al aire, produciéndose sólo ahora la formación de martensita.